Somos lo que comemos – Análisis del documental de Netflix 

 enero 19, 2024

By  Irene

Comenzamos el año con un documental pro-vegano que arrasa en Netflix: Somos lo que comemos. Un experimento con gemelos idénticos donde se comparan dos dietas durante 8 semanas: omnívora VS vegana.

Y, como siempre sucede con los temas de alimentación, la controversia está garantizada. Y los haters también.

haters meme

Aunque ya se han publicado varios análisis interesantes sobre el tema, como el de Aitor de midietacojea (podéis ver su opinión en su canal de youtube); voy a aportar mi granito de arena, siendo lo más imparcial posible, y destacar los pros y los contras de este documental.

No me enrollo más, vamos al lío:


Contexto

Se trata de una mini serie de 4 capítulos donde se hace un seguimiento de varios gemelos que participan en el experimento. La idea es sugerente: al trabajar con gemelos, las diferencias genéticas desaparecen y podemos ver el verdadero impacto de la alimentación en la salud: un gemelo seguirá una dieta omnívora, mientras que el otro adoptará una vegana.

El experimento dura 8 semanas: en las 4 primeras se controla lo que comen los participantes (se envía la comida a domicilio), mientras que las 4 siguientes van por libre. Además, no sólo modifican la dieta, sino que todos comienzan un programa de entrenamiento físico personalizado.

Los resultados que se miden son muy variados: composición corporal, salud metabólica y cardiovascular, microbiota, capacidad cognitiva, salud sexual, etc.

El paper del experimento podéis leerlo aquí: Landry et al., 2023.


Problemas con el documental

  1. El diseño del experimento es una chapuza. Lo cual es una pena porque habría sido muy interesante de haberse hecho bien. Uno de los fallos más graves es que cada pareja tenía un objetivo de salud diferente, desde perder grasa hasta ganar músculo. Cada participante adoptó una dieta y un entrenamiento personalizado, diseñado para su caso concreto. Es decir, no podemos sacar conclusiones globales.
  2. Las dietas no se controlaron bien. En cada pareja, debía de haberse mantenido la misma cantidad de calorías y macronutrientes en ambas dietas, cosa que no se hizo. Era tan fácil como ofrecer el mismo plato a ambos hermanos, pero sustituyendo la proteína y grasa animal por vegetal. Por ejemplo, una lasaña de carne vs una lasaña de soja texturizada. Sin embargo, la cantidad de calorías y proteínas fue menor en las opciones veganas y mayor en las omnívoras. De nuevo, una oportunidad perdida porque podría haberse hecho fácilmente en la fase donde envían la comida a domicilio.
  3. Debido a estos problemas, no podemos sacar ninguna conclusión de este estudio. Por si fuera poco, la mayoría de participantes perdió peso y todos aumentaron su actividad física. Hay demasiadas variables y no podemos atribuir los cambios observados a ninguna de ellas. En mi opinión, el 4º capítulo de la serie es el peor, con una interpretación pésima de los resultados que engaña al espectador.
  4. El documental es algo sensacionalista, muy al estilo americano. A mí me habría gustado más otro tono menos alarmante y más científico/crítico, pero eso ya es mi opinión.


Cosas que me han gustado

Si nos olvidamos del estudio (que es una patata), la verdad es que el resto del documental tiene toques muy interesantes y, ya sólo por eso, merece la pena verlo. Por suerte, estos temas ocupan la mayor parte de la serie (sobre todo los capítulos 2 y 3).

Puntos que me han parecido interesantes:

  1. Pequeñas píldoras sobre cómo funciona la industria cárnica y pesquera, con algunas imágenes impactantes. Aunque no se mete demasiado en esos temas (la realidad es mucho más cruel de lo que llegan a mostrar) sí que abre una pequeña ventana que puede tocar la fibra del espectador y, quizás, animarlo a que investigue más por su cuenta.
  2. Lo mismo con el tema del impacto medioambiental. No sólo de la ganadería intensiva (que parece que ya lo tenemos más claro) sino también la tradicional. No podemos mantener nuestro consumo voraz de carne a base de vaquitas de pasto. Simplemente porque no hay espacio.
  3. El marketing y los lobbies. De nuevo, tampoco profundiza mucho pero sí que critica la presión que ejerce la industria cárnica/láctea para cambiar la opinión pública y que consumamos más productos animales. Por ejemplo, el mensaje “consume menos grasas saturadas” se acepta, mientras que el de “consume menos carne” siempre provoca una reacción de rechazo, a pesar de que es la carne la mayor fuente de grasas saturadas de nuestra dieta.
  4. Mención a las regiones desfavorecidas y marginadas por cuestiones raciales o económicas. Muy pocos documentales muestran esta realidad; barrios que no tienen acceso a alimentos frescos y su única opción es la comida basura, impactando en su salud.
  5. La posibilidad de cambiar la sociedad con políticos comprometidos, como Eric Adams, alcalde de Nueva York. Ofrece una visión optimista y esperanzadora, lo cual se agradece mucho. Cuando ves documentales sobre veganismo, es muy fácil terminar con esa sensación de impotencia, rabia y depresión. Aunque comprendo que mostrar la realidad es necesario (y que esa realidad es la que es), en este caso me ha gustado encontrarme con ese toque optimista que impregna todo el documental, y que nos habla de que el cambio sí es posible.
  6. Muy chula la parte de restauración y de experimentar con productos veganos. La comida vegana ES RICA y se pueden hacer platos verdaderamente deliciosos. Ahora bien, en el documental se centran demasiado, quizás, en ultraprocesados y productos de imitación. En parte se entiende, ya que son esos productos los que la gente “echa de menos”. Pero me habría gustado más un mensaje diferente: un mensaje que promueva la exploración de sabores nuevos y de platos diferentes a los que estamos acostumbrados.

    Mucha gente se piensa que ser vegano significa comer pizza vegana, hamburguesa vegana, leche vegetal, etc. Cuando en realidad existen miles de preparaciones con legumbres y cereales que no tienen ninguna similitud con alimentos animales, y que están riquísimas. No necesitamos sustitutos del queso o de la carne (ojo, que tampoco está mal tenerlos); lo que necesitamos es descubrir nuevas formas de comer.


Conclusiones

Es un documental vegano, de eso no hay duda. Como digo, el estudio es la peor parte y no podemos sacar gran cosa de él, pero puede ser interesante verlo por el resto de temas que trata.

Pero, si lo que te interesa es el efecto de una dieta vegana en la salud, tenemos cientos de estudios mucho mejores que este. Ya sabemos que las dietas basadas en plantas son superiores a una omnívora convencional, sobre todo para la salud cardiovascular y la microbiota. Que este estudio sea una chapuza no invalida todo ese cuerpo de evidencia con el que ya contábamos.


Para terminar, si te interesa profundizar más sobre estos temas, te recomiendo los siguientes documentales:

  • Dominion (2018), financiado con crowdfunding. El más duro de todos, este documental tiene la capacidad para veganizar a cualquiera que lo vea en menos de 10 minutos (de hecho, yo no he podido ver más).

    Grabado en Australia y con cámara oculta, muestra imágenes muy duras de las prácticas habituales a las que se someten los animales, no sólo en las granjas sino en muchos otros contextos, como el científico (animales de laboratorio) o de entretenimiento (zoos, espectáctulos, etc). Otro muy similar y conocido sería Earthlings, aunque este no lo he visto. Dominion está disponible gratis en español en youtube, así que no tienes excusaDominion youtube.
  • Cowspiracy
  • Cowspiracy (2014): este se centra más en el impacto medioambiental de la industria ganadera. Explora grandes problemas como el uso del agua, la deforestación y el calentamiento global como consecuencia de nuestra alimentación.

    Seaspiracy
  • Seaspiracy (2021): similar a Cowspiracy pero dirigido al impacto de la pesca en los océanos. En mi caso fue mucho más revelador ya que desconocía por completo las prácticas de la industria pesquera. Nos habla de los desechos marinos de plástico, las redes fantasma, la sobrepesca y las piscifactorías. Critica a organizaciones de conservación marina y nos revela la inutilidad de los sellos de “pesca sostenible” y “dolphin safe”.
  • The Game Changers (2018): con este nos vamos al terreno de la salud y el rendimiento deportivo. Como siempre ocurre con los temas de salud, el documental no es perfecto y hace asunciones muy provocativas. No obstante, también presenta datos interesantes y muchas de sus conclusiones están basadas en ciencia.
  • Y hasta aquí el análisis sobre documentales veganos. Si queréis compartir el título de algún otro docu digno de mención, ¡incluirlo en los comentarios! También podéis contarme qué os ha parecido "Somos lo que comemos", si os ha gustado o decepcionado, qué conclusión os lleváis, etc.

    ¡Hasta la próxima sapiencillos! 

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      1. Muchas gracias Prax! What the Health no lo he incluido por ser mucho más sensacionalista, aunque tiene toques interesantes también dice bastantes barbaridades jaja 😉

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